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2 de diciembre de 2011

El incendio de Roma, según Tácito

“Después se produjo un desastre, no se sabe si fortuito o achacable al príncipe, aunque sí más grave y más espanto­so que todos los que han ocurrido en la Ciudad por la vio­lencia de las llamas. Su comienzo tuvo lugar en la parte del Circo que está contigua a los montes Palatino y Celio; allí, nada más empezar, cobró fuerza al momento y, propagán­dose por la acción del viento a través de unas tiendas en las que había mercancías combustibles, se extendió por todo lo largo del Circo; y es que nada le cortaba el paso, ni casas cer­cadas con vallas, ni templos rodeados de muros, ni ninguna otra clase de obstáculo.

18 de junio de 2011

Un puente sobre el río Rin


Relato tomado de la obra Comentarii de Bello Gallico (Liber IV) acerca de la construcción de una de las obras maestras de la ingeniería de la historia: un puente de 500 metros mandado construir por Julio César para cruzar el Rin, demostrando a los germanos la insultante superioridad de los romanos.

XVII. César, por las razones ya insinuadas, estaba resuelto a pasar el Rin; mas hacerlo en barcas ni le parecía bien seguro ni conforme a su reputación y a la del Pueblo Romano. Y así, dado que se le presentaba la suma dificultad de alzar puente sobre río tan ancho, impetuoso y profundo, todavía estaba fijo en emprenderlo, o de otra suerte no transportar el ejército. La traza, pues, que dio fue ésta. Trababa entre sí con separación de dos pies dos maderos gruesos pie y medio, puntiagudos en la parte inferior, y largos cuanto era hondo el río; metidos éstos y encajados con ingenios dentro del río, hincábanlos con mazas batientes, no perpendicularmente a manera de postes, sino inclinados y tendidos hacia la corriente del río. Luego más abajo, a distancia de cuarenta pies, fijaba enfrente de los primeros otros dos trabados del mismo modo y asestados contra el ímpetu de la corriente; de parte a parte atravesaban vigas gruesas de dos pies a medida del hueco entre las junturas de los maderos, en cuyo intermedio eran encajadas, asegurándolas de ambas partes en la extremidad con dos clavijas; las cuales separadas y abrochadas al revés una con otra, consolidaban tanto la obra y eran de tal arte dispuestas, que cuando más batiese la corriente, se apretaban tanto más unas partes con otras. Extendíase por encima la tablazón a lo largo, y cubierto todo con travesaños y zarzos, quedaba formado el piso. Con igual industria por la parte inferior del río se plantaban puntales inclinados y unidos al puente, que como machones resistían a la fuerza de la corriente; y asimismo palizadas de otros semejantes a la parte arriba del puente a alguna distancia, para que si los bárbaros con intento de arruinarle, arrojasen troncos de árboles o barcones, se disminuyese la violencia del golpe y no empeciesen al puente.

XVIII. Concluida toda la obra a los diez días que se comenzó a juntar el material, pasa el ejército. César, habiendo puesto buena guarnición a la entrada y salida del puente, va contra los sicambros. Viénenle al camino embajadores de varias naciones pidiéndole la paz y su amistad; responde a todos con agrado, y manda le traigan rehenes. Los sicambros desde que se principió la construcción del puente, concertada la fuga a persuasión de los tencteros y usipetes, que alojaban consigo, cargando con todas sus cosas, desamparadas sus tierras, se habían guarecido en los desiertos y bosques.

XIX. César, habiéndose detenido aquí algunos días en quemar todas las aldeas y caserías y segar las mieses, retiróse a la comarca de los ubios; y ofreciéndoles su ayuda, si los suevos continuasen sus extorsiones, vino a entender que éstos, apenas se certificaron por sus espías que se iba fabricando el puente, habido según costumbre su consejo, despacharon mensajeros por todas partes, avisando que abandonasen sus pueblos, y poniendo a recaudo en los bosques sus hijos, mujeres y haciendas, todos los de armas llevar acudiesen a cierto sitio; el señalado era como el centro de las regiones ocupadas por los suevos, que allí esperaban la venida de los romanos resueltos a no pelear en otra parte. Con estas noticias, viendo César finalizadas todas las cosas que le movieron al pasaje del ejército, y fueron, meter miedo a los germanos, vengarse de los sicambros, librar de la opresión a los ubios, gastados sólo dieciocho días al otro lado del Rin, pareciéndole haberse granjeado bastante reputación y provecho, dio la vuelta a la Galia y deshizo el puente.

21 de abril de 2011

Certamen de Latín


TEXTO Y TRADUCCIÓN

Nec multo post quoque Q. Caepio ad idem bellum missus est, quod quidam Viriathus contra Romanos in Lusitania gerebat. Quo metu Viriathus a suis interfectus est, cum quattuordecim annis Hispanias adversus Romanos movisset. Pastor primo fuit, mox latronum dux, postremo tantos ad bellum populos concitavit, ut adsertor contra Romanos Hispaniae putaretur. Et cum interfectores eius praemium a Caepione consule peterent, responsum est numquam Romanis placuisse imperatores a suis militibus interfici.

Eutropio, Breviarium ab urbe condita, Liber Quartus, XVI

Y no mucho después también Q. Cepión fue enviado a la misma guerra, que un tal Viriato llevaba a cabo contra los romanos en la Lusitania. Debido a este temor Viriato fue asesinado por los suyos, al haber agitado durante catorce años las Hispanias contra los romanos. Al principio fue pastor, después jefe de unos salteadores de caminos, finalmente reunió tantos pueblos para la guerra, que era considerado un libertador de Hispania frente a los romanos. Y al haberle pedido sus asesinos una recompensa al cónsul Cepión, se les respondió que nunca a los romanos les había agradado que los jefes fueran asesinados por sus propios soldados.

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Contexto histórico: A mediados del s. II a.C. comienzan las primeras rebeliones de los lusitanos contra la dominación romana. Fueron detendias por el pretor Galba de forma brutal, muriendo en la represión, según Suetonio, más de treinta mil lusitanos acusados de traición. Esto movió a Viriato, superviviente de la matanza, a alzarse como cabecilla de los lusitanos. Mediante la táctica de la guerra de guerrillas, que también practicarían después cántabros y astures, estuvo hostigando a las legiones romanas durante varios años hasta que, en el 139 a.C., fue asesinado a traición por sus propios hombres. El texto finaliza con la anécdota de que los asesinos de Viriato, lusitanos como él, pretendieron cobrar una recompensa, que el cónsul romano les negó, acuñando la famosa frase de "Roma traditoribus non praemiat", o lo que es lo mismo: Roma no paga a traidores.


DERIVACIÓN DE PALABRAS

BELLUM, que significa "guerra", se mantiene en palabras castellanas como bélico, beligerante, (anti-)belicista, rebelión, rebeldía, rebelde. Se cita incluso a veces la desafortunada frase latina de "Si vis pacem, para bellum": si quieres la paz, prepara la guerra; "parabellum" es el nombre también de un calibre balístico.

DUX, que significa "jefe, general", y cuya raíz es DUC- y quiere decir "llevar", se conserva en los numerosos verbos acabados en -ducir como a-ducir, ab-ducir, con-ducir, de-ducir, in-ducir, intro-ducir, pro-ducir, re-ducir, re-pro-ducir, se-ducir, tra-ducir. Resulta curioso a la vez que instructivo ir viendo cómo en nuestra lengua todos estos verbos tienen un significado común y básico que es el de "llevar" y cómo este significado se va modificando ligeramente según el prefijo que le coloquemos delante: intro- por ejemplo, añade el matiz de "hacia adentro", y "tra" "hacia otro lado (o lengua, en este caso)". También se pueden señalar como derivados de esta raíz "duque", "ducado", "dúctil", y los numerosos derivados de cualesquiera de los verbos citados acabados en -ducción, -ductor, -ductivo...

PLACUISSE, cuya raíz es PLAC-, que significa "agradar", es el origen de plácido, placer, complacer, placentero, placebo, beneplácito, etc.

MILITIBUS, cuya raíz es MILIT-, que quiere decir "soldado", está en la base de militar, militarizar, (anti-)militarismo, milicia, miliciano, y el término popular "mili".

16 de abril de 2011

Tempus fugit

El tópico tempus fugit (el tiempo vuela) hace referencia al paso irremisible del tiempo. Suele aparecer muy frecuentemente en combinación con el tópico del carpe diem. Como el otro, la expresión invita a aprovechar el tiempo. Pertenece al poeta Virgilio, que lo utiliza en su obra Geórgicas (III, 284-285) del siguiente modo: Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus, singula dum capti circumvectamur amorePero mientras tanto huye, huye el tiempo irremediablemente, mientras nos demoramos atrapados por el amor hacia los detalles”

También alude a la misma idea en su obra La Eneida (canto X, vv, 467-468): Stat sua cuique dies, breve et irreparabile tempus omnibus est vitae”. “Está decidido el día para cada uno, breve e irreparable es el tiempo de la vida para todos “.

Este tópico caló profundamente en nuestra tradiciónliteraria, especialmente a partir del siglo XV. Así, podemos comprobarlo en diferentes autores:

Jorge Manrique, en “Coplas a la muerte de su padre”



Recuerde el alma dormida,
avive el seso e despierte
contemplando
cómo se passa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el plazer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parescer,
cualquiere tiempo passado
fue mejor.





Luis de Góngora, en “Que se nos va la Pascua”

 
¡Qué se nos va la Pascua, mozas,
que se nos va la Pascua!

Vuelan los ligeros años,
y con presurosas alas
nos roban, como harpías,
nuestras sabrosas viandas.

La flor de la maravilla
esta verdad nos declara,
porque le hurta la tarde
lo que le dio la mañana.






Luis Cernuda, en “Como quien espera el alba”

Los espinos

Verdor nuevo los espinos
Tienen ya por la colina,
Toda de púrpura y nieve
En el aire estremecida.

Cuántos ciclos florecidos
Les has visto; aunque a la cita
Ellos serán siempre fieles,
Tú no lo serás un día.

Antes que la sombra caiga,
Aprende cómo es la dicha
Ante los espinos blancos
Y rojos en flor. Ve. Mira.



24 de diciembre de 2010

Fragmento del Himno homérico a Deméter

Pero entonces se abrió la tierra, de anchos caminos, en la llanura nisia, y surgió el soberano Polidegmón, hijo famoso de Cronos, llevado por sus corceles inmortales. Y arrebatándola contra su voluntad en carro de oro, se la llevó mientras lloraba y gritaba con aguda voz, invocando a su padre Cronida altísimo y poderosísimo. Pero ninguno de los inmortales ni de los hombres mortales escuchó su voz, ni tampoco sus compañeras de hermosas muñecas. Contra su voluntad, por el consejo de Zeus, se la llevó su tío paterno con los caballos inmortales. Zeus, que amontona las nubes, se la dió a Hades, su propio hermano, para que la llamara su floreciente esposa;  y Hades, raptándola, se la llevó en su carro a la obscuridad tenebrosa, mientras ella profería recios gritos.
 

5 de diciembre de 2010

"Aplicate al día de hoy. Tan solo el tiempo es nuestro", (Séneca, en "Cartas a Lucilio")


Obra así, querido Lucilio: reivindica para ti la posesión de ti mismo, y el tiempo que hasta ahora se te arrebataba, se te sustraía o se te escapaba, recupéralo y consérvalo. Persuádete de que esto es así tal como escribo: unos tiempos se nos arrebatan, otros se nos sustraen y otros se nos escapan. Sin embargo, la más reprensible es la pérdida, que se produce por la negligencia. Y, si quieres poner atención, te darás cuenta de que una gran parte de la existencia se nos escapa obrando mal, la mayor parte estando inactivos, toda ella obrando cosas distintas de las que debemos.
      ¿A quién me nombrarás que conceda algún valor al tiempo, que ponga precio al día, que comprenda que va muriendo cada momento? Realmente nos engañamos en esto: que consideramos lejana la muerte, siendo así que gran parte de ella ya ha pasado. Todo cuanto de nuestra vida queda atrás, la muerte lo posee.
      Por lo tanto, querido Lucilio, haz lo que me dices que estás haciendo: acapara todas las horas. Así sucederá que estés menos pendiente del mañana, si te has aplicado al día de hoy. Mientras aplazamos las decisiones, la vida transcurre.
      Todo, Lucilio, es ajeno a nosotros, tan sólo el tiempo es nuestro : la naturaleza nos ha dado la posesión de este único bien fugaz y deleznable, del cual nos despoja cualquiera que lo desea.
      Y es tan grande la necedad de los mortales, que permiten que se les carguen a su cuenta las cosas más insignificantes y viles, en todo caso sustituibles, cuando las han recibido; en cambio, nadie que dispone del tiempo se considera deudor de nada, siendo así que éste es el único crédito que ni siquiera el más agradecido puede restituir.

4 de diciembre de 2010

"Carpe Diem", (Horacio, Carminum I, 11)

  No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a mí y a ti, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números Babilónicos.
Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter
te conceda, o sea éste el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos cantiles.
No seas loca, filtra tus vinos
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el día de hoy. Captúralo.
No fíes del incierto mañana.