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6 de diciembre de 2011

Ciudadanos romanos para la historia (VIII)

  Mecenas


Gaius Cilnius Maecenas era un noble romano del s. I a.C., hábil diplomático y consejero del emperador Octavio Augusto, a quien ayudó a conquistar el poder. Así, en el año 44 a. C. lo ayudó a poner en pie el ejército con el que Octavio hizo valer sus derechos como vengador de Julio César. Intervino como intermediario entre Octavio y los otros dos triunviros, Lépido y Marco Antonio. Hasta el año 23 a. C., Mecenas fue, junto con Agripa, el más cercano colaborador de Augusto en las tareas de gobierno y su suplente en varias de sus ausencias de Roma. Cuando Mecenas murió, señaló a Augusto como su único heredero.

20 de noviembre de 2011

Ciudadanos romanos para la historia (VII)

  Lucio Licinio Lúculo

 
Lucio Licinio Lúculo nació hacia el año 110 a.C. Sirvió a las órdenes de Sila en la guerra civil de 90-88 a.C. y llegó a cónsul en el año 74 a.C. Se le confió la dirección de la guerra contra Mitríades, rey de Ponto Euxino. Fue relevado de su cargo por el Senado,  acusado de usar la campaña en beneficio propio. Tales acusaciones no eran infundadas, pues volvió de la campaña con una de las mayores fortunas de Roma.

8 de abril de 2011

Ciudadanos romanos para la historia (VI)

  Marco Tulio Cicerón


En el año 62 a.C. se estaba tramando una conspiración, un golpe de estado, cuyo jefe o cabeza visible era el patricio L. Sergius Catilina, apoyado por otros senadores y caballeros. Sobre todo eran los jóvenes nobles los principales implicados, ya que llevaban una vida más libertina, y necesitaban libertad y dinero para poder seguir viviendo de la misma forma.

5 de marzo de 2011

Ciudadanos romanos para la historia (V)

  Quinto Sertorio


Fundación mítica de la Univ. de Huesca
A principios del siglo I a.C. se enfrentaron en una lucha despiadada por un lado Cayo Mario, que a la postre sería tío abuelo de Julio César, y por el otro Lucio Cornelio Sila, el más inteligente de los representantes de la rancia aristocracia romana. Durante varios años, dirimieron sus diferencias hasta que en el 83 a.C, Sila desembarcaba en Italia, inaugurando la dictadura más sangrienta de la historia republicana de Roma. El legatus de Mario, Quinto Sertorio, siguió la guerra contra Sila en España por su cuenta. 

20 de febrero de 2011

Ciudadanos romanos para la historia (IV)

  M. Curcio

 

Según la leyenda, transmitida por diversos autores, con especial importancia de Tito Livio, en los primeros tiempos de la República se habría abierto un gran agujero en el Foro, hoy pequeño, rellenado y pavimentado, pero entonces un gran sima imposible de rellenar con tierra por los romanos. El oráculo dictaminó que la única forma de rellenar aquel gran agujero era sacrificando lo más valioso de la República.

23 de enero de 2011

Ciudadanos romanos para la historia (III)

  Horacio Cocles

 

Finalizada la monarquía (s.VI a.C.), un grupo de jóvenes pretendía que Tarquinio el Soberbio, último rey, regresara al trono y para ello tramaban una conspiración. Los rumores de golpe de estado llegaron a oídos de Bruto, que inmediatamente mandó arrestar a los conspiradores, entre los que estaban dos de sus hijos. Bruto se ganó el respeto y la confianza del pueblo haciendo ajusticiar a sus propios hijos.

2 de enero de 2011

Ciudadanos romanos para la historia (II)

  Lucio Quincio Cincinato

 

En relación con las guerras que los romanos libraron contra los ecuos hay una leyenda que siempre ha gozado de gran popularidad, la del patricio Lucio Quincio Cincinato.
Pintado como un modelo de virtud e integridad de viejo estilo, vivía frugalmente, trabajaba él mismo sus tierras y era un patriota completo. Cincinato se había retirado disgustado a su finca, negándose a intervenir en la política, porque su hijo había sido exiliado por usar un lenguaje violento contra los tribunos.
En el 458 a. C., los romanos estaban fuertemente acosados por los ecuos, y un cónsul y todo su ejército se vieron amenazados por el desastre. Entonces se llamó a Cincinato. Se le nombró dictador. Según la ley romana, éste era un funcionario dotado de poder absoluto que se designaba en momentos muy difíciles, pero sólo por un lapso de seis meses. La palabra proviene de una voz latina que significa «decir», porque todo lo que el dictador decía era ley.

27 de diciembre de 2010

Ciudadanos romanos para la historia (I)


  Cayo Mucio “Escévola”

Cuando los romanos destronaron sobre finales del siglo VI a.C. a Tarquinio el Soberbio, último rey de Roma, éste, resuelto a recuperar su trono, fue a pactar con el rey etrusco Lars Porsena, uno de los mayores enemigos de la ciudad de las siete colinas. El rey etrusco vio en esto una oportunidad de iniciar una guerra de conquista contra sus incómodos vecinos del Lacio, con la pretensión de restaurar a Tarquinio en su trono, aunque ahora como fiel aliado de los etruscos. 

El ejército de Porsena llegó hasta las murallas de Roma, poniendo sitio a la ciudad. La nueva república romana, ante semejante acto de traición de su despótico ex-monarca y la agresión etrusca, resolvió asesinar a Porsena como forma de impedir que éste se hiciera con el control de Roma.