A principios del siglo I a.C. se enfrentaron en una lucha despiadada por un lado Cayo Mario, que a la postre sería tío abuelo de Julio César, y por el otro Lucio Cornelio Sila, el más inteligente de los representantes de la rancia aristocracia romana. Durante varios años, dirimieron sus diferencias hasta que en el 83 a.C, Sila desembarcaba en Italia, inaugurando la dictadura más sangrienta de la historia republicana de Roma. El legatus de Mario, Quinto Sertorio, siguió la guerra contra Sila en España por su cuenta.