3 de agosto de 2011

Curiosidades de la etimología (V)

  SOBRE LA VACUNA

Del latín vaccinus-a-um (vacuno) y de vacca-ae (vaca). La primera vacuna fue descubierta por Edward Jenner en 1796 para combatir la viruela, enfermedad infecciosa grave, causada por un virus. Existe una variante que afecta a las vacas (viruela vacuna) y que en el ser humano produce síntomas de poca importancia.

26 de julio de 2011

"Pasar las Horcas Caudinas"

La expresión alude al hecho de  aceptar irremediablemente una situación deshonrosa. Surge en el 321 a.C., en el contexto de las guerras samnitas. El samnita Poncio sabía que un importante ejército romano estaba cerca de Calatia, así que envió soldados vestidos de pastores para contarles que los samnitas estaban sitiando  Lucera, una colonia romana clave en la retaguardia del Samnio.

23 de julio de 2011

Testimonios de la antigüedad sobre los cántabros (II)

Nacimiento del río Ebro

... el río Hiberus; nace en los Cántabros, grande y hermoso, abundante en peces.
 Catón el Viejo (Orígenes VII, 1)
 
El río Íber, que tiene sus fuentes en el país de los kántabroi, fluye hacia el Mediodía por una gran llanura, corriendo su cauce paralelamente a los montes Pyrenaíoi.
Estrabón (Geografía III, 4, 10)
 
... la corriente del Híberus, rico por su comercio fluvial, que nace entre los cantabri, no lejos del oppidum de Iuliobrica, y fluye durante 450.000 pasos, siendo navegable en un trayecto de 260.000, a partir del oppidum Vareia. Por él los griegos apellidaron Iberia a toda la Hispania en total.
Plinio el Joven (Historia Natural III, 21)

21 de julio de 2011

Sobre las columnas de Hércules

Son muchos los autores griegos y latinos, y de siglos muy distantes, los que hacen referencia de una forma u otra a las columnas de Hércules.  Estas fueron la frontera del mundo conocido por el occidente, asociada también a Finisterre (Finis Terrae, final de la tierra), a lo largo de la Antigüedad y también de toda la Edad Media, hasta finales del siglo XV, con el descubrimiento de América.

 

El rey y emperador Carlos V fue quien adoptó el lema "Plus Ultra" y las columnas que acompañan al escudo de España desde entonces (imagen izquierda) olvidando la antigua advertencia ("Non terrae plus ultra") que según la leyenda  había establecido el propio Hércules a través de dichas columnas: el peñón de Gibraltar (antiguo Kalpe o Calpe) y el Monte Hacho, en Ceuta (antigua Abila), animando así también a navegantes y exploradores hacia el Nuevo Mundo. De hecho, el primer ayuntamiento de América, el de Veracruz (México), contiene en su escudo de armas (imagen derecha), concedido por el monarca español en 1523, las columnas y la misma leyenda.
                                                                        














Estos son algunos de los testimonios recogidos:

Neco, rey de Egipto, fue el primero en admitir la posibilidad de dar la vuelta. Luego que terminó la construcción del canal que va desde el Nilo hasta el Golfo Arábigo, envió fenicios en naves, ordenándoles que navegasen en su viaje de retorno por las Columnas de Hércules hasta llegar al mar septentrional y por lo tanto a Egipto. 
Herodoto (Historias IV, 42) siglo V a.C.


“Se llama Iberia a la parte que cae sobre Nuestro Mar a partir de las Columnas de Hércules; mas la parte que cae hacia el Gran Mar o Mar Exterior no tiene nombre común a toda ella a causa de haber sido reconocida recientemente”

Polibio (III, 37 10-11) siglo II a.C.


“Sobre la fundación de Cádiz he aquí lo que dicen recordar los gaditanos: que cierto oráculo mandó a los tirios fundar un establecimiento en las Columnas de Hércules; los enviados para hacer la exploración, llegaron junto al estrecho que hay junto a Calpe, y creyeron que los promontorios que forman el estrecho eran los confines de la tierra habitada y el término de las empresas de Hércules; suponiendo entonces que allí estaban las columnas dde que había hablado el oráculo, echaron el ancla en cierto lugar más acá de las columnas...
Tiempo después, los enviados atravesaron el estrecho, llegando hasta una isla consagrada a Hércules, sita junta a Huelva, a unos mil quinientos estadios fuera del estrecho; como creyeran que estaban allí las columnas, sacrificaron de nuevo a los dioses... En la tercera expedición fundaron Cádiz y alzaron el santuario en la parte occidental... Por esto unos creen que los promontorios que forman el estrecho son las Columnas, mientras que otros las identifican con Cádiz, habiendo quien cree que están fuera, más allá de Cádiz.”

Estrabón (Geografía, III, 5) siglo I a.C.


“...80 años después de la caída de Troya, aproximadamente hacia el 1100; en esta época, la flota tiria, que dominaba el mar, fundó Gadir en el extremo de Iberia, en una isla rodeada del Océano y separada del continente por un estrecho muy breve”
Veleyo Patérculo (Historia Romana 1,2,3) siglos I a.C.- I d.C.


“Entre los remotos rebaños del pueblo Hesperio, el pastor de tres cuerpos de la costa tartesia (Gerión) fue matado (por Heracles); fue traído el botín desde los confines de Occidente y el ganado familiarizado con el Océano pastó en el Citerón (monte cercano a Tebas).
Cuando se le mandó (a Heracles) que penetrara en las regiones del sol estival y en los tostados reinos que abrasa el mediodía, desunió las montañas dejándolas a uno y otro lado, y rota esta barrera abrió un ancho camino por donde se precipitó el Océano (hacia el Mediterráneo)”

                        Séneca (Hércules enloquecido, 231-238) siglo I d.C.


“Griegos y latinos llaman así al Océano porque, a manera de un círculo, rodea el orbe de la tierra... Los mares tomaron cada uno su nombre distinto de las regiones próximas a ellos... El estrecho gaditano debe su denominación a Cádiz, donde se encuentra el umbral del Gran Mar (Mediterráneo), en el que se separa del Océano; por eso, al llegar Hércules a Cádiz levantó allí unas columnas creyendo que se encontraba el fin del orbe de las tierras”

San Isidoro de Sevilla (Etimologías, XIII, 15) siglo VII d.C.


19 de julio de 2011

Vae victis! (y los gansos sagrados)

Se trata de una expresión latina que significa “¡Ay, de los vencidos!”, pronunciada por el jefe galo Breno que había sitiado y vencido a la ciudad de Roma.

El 18 de julio del 387 a.C. el ejército romano de 24.000 hombres, bajo el mando del cónsul Quinto Sulpicio se dispuso para la batalla en las orillas del Río Alia. Solo una minoría del ejército romano de aquella época estaba formado por patricios, en forma de infantería pesada, al estilo hoplita griego, el resto eran levas mal entrenadas y equipadas de campesinos.
Breno, jefe galo de la tribu de los senones, estaba al mando de un ejército de números similares pero mejor entrenado o, al menos, con mas experiencia y mejor equipamiento. 

Durante la batalla, Breno rompió la línea romana, primero concentrándose en los flancos, que destrozó rápidamente, y a continuación, rodeó y destruyó a las tropas pesadas en el medio. Las tropas romanas restantes huyeron.
Tres días más tarde, Roma caería bajo el ejército de Breno, salvo la fortaleza de la colina Capitolina. El asalto inicial a la colina Capitolina fue rechazado. Breno pensó en un plan para atacar a los romanos durante la noche. El asalto fue frustrado, al parecer, por el ruido emitido de los "gansos sagrados" en el templo de Juno, que despertaron a los romanos. Después de eso, Breno decidió rodear la colina y matar de hambre a los romanos. Así, los defensores romanos pidieron negociar con Breno después de seis meses. En las negociaciones, Breno acordaba abandonar Roma si le pagaban 1.000 libras de oro (unos 357 kg). Los romanos aceptaron a regañadientes.
Cuando los romanos percibieron que los galos habían amañado la balanza en que se pesaba el oro, Breno desenvainó su espada y la puso encima de las escalas, diciendo la famosa frase Vae Victis (Ay de los vencidos), que ha quedado como frase hecha para indicar que los vencedores no se apiadan de los vencidos.
Roma siempre recordaría a Breno. Después de la salida de los Senones, Roma sufrió una dramática reforma militar, las reformas de Camilo, y fue principalmente debido a Breno y a las posteriores guerras contra los Samnitas que los romanos abandonaron la forma helénica de lucha y adoptaron un modelo más estandarizado.

Estos acontecimientos permanecieron en la memoria de Roma durante generaciones y cada año, en el aniversario del saqueo, los perros guardianes eran crucificados en la Colina Capitolina como castigo a su negligencia por no alertar a las gentes de Roma. Los gansos capitolinos, en reconocimiento por haber sido la única advertencia del ataque, eran traídos a ver el espectáculo en cojines de color púrpura.
Vae Victis! es también el título de una colección de cómics que narra la guerra de las Galias desde la perspectiva de los celtas, en concreto, de una muchacha que los romanos llamaron Ámbar.

30 de junio de 2011

Testimonios de la antigüedad sobre los cántabros (I)

Septimio, tú que serías capaz de venir conmigo a Gades, y hasta al cántabro no acostumbrado a soportar nuestros yugos...”
Horacio, Carmina IV, 2, 6

Irritóse tanto [Augusto] al principio contra un tal Corocotta, bandolero español muy poderoso, que hizo pregonar una recompensa de doscientos mil sestercios a quien lo apresase; pero más tarde, como se le presentase espontáneamente, no sólo no le hizo ningún daño, sino que encima le regaló aquella suma.
Dión Casio, Historia Romana 56, 43, 3

El cántabro Laro era temible por la naturaleza de sus miembros y por su corpulencia, aunque no dispusiera de dardos. Como es la fiera costumbre de esta gente, se enfrentaba a la batalla empuñando el hacha con la mano diestra. A pesar de que viera que los guerreros se dispersaban rechazados, una vez destruida la juventud de su gente, sin embargo él en solitario colmaba el campo con cadáveres. Además si el adversario se encontraba cerca, le gustaba herirle de manera frontal, si la lucha llegaba desde la izquierda, giraba el dardo. Pero cuando el fiero atacante llegaba por la espalda, no se perturbaba, sino que lanzaba hacia atrás su hacha de doble filo. 
Silio Itálico, Púnicas 16, 46-65




26 de junio de 2011

Pervivencia del centauro Quirón

La maestría del centauro Quirón en un sinfín de artes y habilidades, como la música o la medicina, ha hecho que su nombre perviva en ámbitos muy diferentes de nuestra sociedad. Valgan los siguientes ejemplos como prueba:

    
 
Artículos de cuero

Academia Quirón
 
  

McTimoney - Colegio de Quiroprácticos

                    


19 de junio de 2011

La adivinación en Roma: augures y arúspices (I)


De los etruscos procede la tradición romana de la adivinación y sus ritos. Esta pretendía interpretar la voluntad de los dioses ante cualquier tipo de empresa importante como la fundación de una ciudad, el comienzo de una batalla o de una magistratura. Pronto adquirió rango oficial y los adivinos se organizaron en dos colegios sacerdotales: los augures que descifraban la voluntad de los dioses a través del vuelo de las aves y el apetito de los pollos sagrados, y los arúspices, a través del examen de las vísceras de los animales sacrificados

Además estos sacerdotes interpretaban los presagios, fenómenos extraordinarios que rompían el equilibrio natural y anunciaban calamidades como el nacimiento de un animal con dos cabezas, caídas de rayos sobre lugares sagrados… dada la credulidad y el carácter supersticioso de los romanos, el Estado los utilizaba para manipular al pueblo en determinadas ocasiones.

EL LITUO, bastón ceremonial de los augures

Plutarco, Camillus XXXII: Es corvo por uno de los extremos, y se llama lituo: úsase de él para las descripciones de los puntos cardinales cuando se sientan a adivinar por las aves...

EL TEMPLO, espacio restringido en el cielo por los augures

Se llamaba así, porque según Varrón en De Lingua Latina VII, II, 7 cualquiera lugar en el que los ojos pusieran su atención se denominó originariamente templum -que derivaba de <tueri>, contemplar-; en consecuencia, la zona del cielo en la que se fijó la mirada (attuimur) se denominó templo.

18 de junio de 2011

Un puente sobre el río Rin


Relato tomado de la obra Comentarii de Bello Gallico (Liber IV) acerca de la construcción de una de las obras maestras de la ingeniería de la historia: un puente de 500 metros mandado construir por Julio César para cruzar el Rin, demostrando a los germanos la insultante superioridad de los romanos.

XVII. César, por las razones ya insinuadas, estaba resuelto a pasar el Rin; mas hacerlo en barcas ni le parecía bien seguro ni conforme a su reputación y a la del Pueblo Romano. Y así, dado que se le presentaba la suma dificultad de alzar puente sobre río tan ancho, impetuoso y profundo, todavía estaba fijo en emprenderlo, o de otra suerte no transportar el ejército. La traza, pues, que dio fue ésta. Trababa entre sí con separación de dos pies dos maderos gruesos pie y medio, puntiagudos en la parte inferior, y largos cuanto era hondo el río; metidos éstos y encajados con ingenios dentro del río, hincábanlos con mazas batientes, no perpendicularmente a manera de postes, sino inclinados y tendidos hacia la corriente del río. Luego más abajo, a distancia de cuarenta pies, fijaba enfrente de los primeros otros dos trabados del mismo modo y asestados contra el ímpetu de la corriente; de parte a parte atravesaban vigas gruesas de dos pies a medida del hueco entre las junturas de los maderos, en cuyo intermedio eran encajadas, asegurándolas de ambas partes en la extremidad con dos clavijas; las cuales separadas y abrochadas al revés una con otra, consolidaban tanto la obra y eran de tal arte dispuestas, que cuando más batiese la corriente, se apretaban tanto más unas partes con otras. Extendíase por encima la tablazón a lo largo, y cubierto todo con travesaños y zarzos, quedaba formado el piso. Con igual industria por la parte inferior del río se plantaban puntales inclinados y unidos al puente, que como machones resistían a la fuerza de la corriente; y asimismo palizadas de otros semejantes a la parte arriba del puente a alguna distancia, para que si los bárbaros con intento de arruinarle, arrojasen troncos de árboles o barcones, se disminuyese la violencia del golpe y no empeciesen al puente.

XVIII. Concluida toda la obra a los diez días que se comenzó a juntar el material, pasa el ejército. César, habiendo puesto buena guarnición a la entrada y salida del puente, va contra los sicambros. Viénenle al camino embajadores de varias naciones pidiéndole la paz y su amistad; responde a todos con agrado, y manda le traigan rehenes. Los sicambros desde que se principió la construcción del puente, concertada la fuga a persuasión de los tencteros y usipetes, que alojaban consigo, cargando con todas sus cosas, desamparadas sus tierras, se habían guarecido en los desiertos y bosques.

XIX. César, habiéndose detenido aquí algunos días en quemar todas las aldeas y caserías y segar las mieses, retiróse a la comarca de los ubios; y ofreciéndoles su ayuda, si los suevos continuasen sus extorsiones, vino a entender que éstos, apenas se certificaron por sus espías que se iba fabricando el puente, habido según costumbre su consejo, despacharon mensajeros por todas partes, avisando que abandonasen sus pueblos, y poniendo a recaudo en los bosques sus hijos, mujeres y haciendas, todos los de armas llevar acudiesen a cierto sitio; el señalado era como el centro de las regiones ocupadas por los suevos, que allí esperaban la venida de los romanos resueltos a no pelear en otra parte. Con estas noticias, viendo César finalizadas todas las cosas que le movieron al pasaje del ejército, y fueron, meter miedo a los germanos, vengarse de los sicambros, librar de la opresión a los ubios, gastados sólo dieciocho días al otro lado del Rin, pareciéndole haberse granjeado bastante reputación y provecho, dio la vuelta a la Galia y deshizo el puente.

21 de abril de 2011

Certamen de Latín


TEXTO Y TRADUCCIÓN

Nec multo post quoque Q. Caepio ad idem bellum missus est, quod quidam Viriathus contra Romanos in Lusitania gerebat. Quo metu Viriathus a suis interfectus est, cum quattuordecim annis Hispanias adversus Romanos movisset. Pastor primo fuit, mox latronum dux, postremo tantos ad bellum populos concitavit, ut adsertor contra Romanos Hispaniae putaretur. Et cum interfectores eius praemium a Caepione consule peterent, responsum est numquam Romanis placuisse imperatores a suis militibus interfici.

Eutropio, Breviarium ab urbe condita, Liber Quartus, XVI

Y no mucho después también Q. Cepión fue enviado a la misma guerra, que un tal Viriato llevaba a cabo contra los romanos en la Lusitania. Debido a este temor Viriato fue asesinado por los suyos, al haber agitado durante catorce años las Hispanias contra los romanos. Al principio fue pastor, después jefe de unos salteadores de caminos, finalmente reunió tantos pueblos para la guerra, que era considerado un libertador de Hispania frente a los romanos. Y al haberle pedido sus asesinos una recompensa al cónsul Cepión, se les respondió que nunca a los romanos les había agradado que los jefes fueran asesinados por sus propios soldados.

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Contexto histórico: A mediados del s. II a.C. comienzan las primeras rebeliones de los lusitanos contra la dominación romana. Fueron detendias por el pretor Galba de forma brutal, muriendo en la represión, según Suetonio, más de treinta mil lusitanos acusados de traición. Esto movió a Viriato, superviviente de la matanza, a alzarse como cabecilla de los lusitanos. Mediante la táctica de la guerra de guerrillas, que también practicarían después cántabros y astures, estuvo hostigando a las legiones romanas durante varios años hasta que, en el 139 a.C., fue asesinado a traición por sus propios hombres. El texto finaliza con la anécdota de que los asesinos de Viriato, lusitanos como él, pretendieron cobrar una recompensa, que el cónsul romano les negó, acuñando la famosa frase de "Roma traditoribus non praemiat", o lo que es lo mismo: Roma no paga a traidores.


DERIVACIÓN DE PALABRAS

BELLUM, que significa "guerra", se mantiene en palabras castellanas como bélico, beligerante, (anti-)belicista, rebelión, rebeldía, rebelde. Se cita incluso a veces la desafortunada frase latina de "Si vis pacem, para bellum": si quieres la paz, prepara la guerra; "parabellum" es el nombre también de un calibre balístico.

DUX, que significa "jefe, general", y cuya raíz es DUC- y quiere decir "llevar", se conserva en los numerosos verbos acabados en -ducir como a-ducir, ab-ducir, con-ducir, de-ducir, in-ducir, intro-ducir, pro-ducir, re-ducir, re-pro-ducir, se-ducir, tra-ducir. Resulta curioso a la vez que instructivo ir viendo cómo en nuestra lengua todos estos verbos tienen un significado común y básico que es el de "llevar" y cómo este significado se va modificando ligeramente según el prefijo que le coloquemos delante: intro- por ejemplo, añade el matiz de "hacia adentro", y "tra" "hacia otro lado (o lengua, en este caso)". También se pueden señalar como derivados de esta raíz "duque", "ducado", "dúctil", y los numerosos derivados de cualesquiera de los verbos citados acabados en -ducción, -ductor, -ductivo...

PLACUISSE, cuya raíz es PLAC-, que significa "agradar", es el origen de plácido, placer, complacer, placentero, placebo, beneplácito, etc.

MILITIBUS, cuya raíz es MILIT-, que quiere decir "soldado", está en la base de militar, militarizar, (anti-)militarismo, milicia, miliciano, y el término popular "mili".