25 de febrero de 2011

Curiosidades de la etimología (III)

  DE CÁLCULOS Y CUENTAS

Del latín calculŭs, 'guijarro', 'piedrecilla', Antiguamente se utilizaban para contar o realizar operaciones con ábacos, instrumentos de cálculo que utilizan cuentas que se deslizan a lo largo de una serie de alambres o barras de metal o madera fijadas a un marco para representar las unidades, decenas, centenas, unidades de millar, decenas de millar, centenas de millar, etcétera. 
Todavía hoy se usa la palabra cálculo para llamar a las piedras que se forman en algunos órganos del cuerpo como el riñón.
A su vez, el verbo contar viene del latín computare, del que proviene el cultismo computar. Lo curioso es que también dio lugar en  castellano a cuenta, 'bolita ensartada', por aquello de que las bolitas del rosario católico servían para llevar 'la cuenta', con lo que se cierra el círculo: de cálculo, cuenta del ábaco, vino el cálculo matemático; y de la cuenta matemática, la cuenta como abalorio.



20 de febrero de 2011

Ciudadanos romanos para la historia (IV)

  M. Curcio

 

Según la leyenda, transmitida por diversos autores, con especial importancia de Tito Livio, en los primeros tiempos de la República se habría abierto un gran agujero en el Foro, hoy pequeño, rellenado y pavimentado, pero entonces un gran sima imposible de rellenar con tierra por los romanos. El oráculo dictaminó que la única forma de rellenar aquel gran agujero era sacrificando lo más valioso de la República.

23 de enero de 2011

Ciudadanos romanos para la historia (III)

  Horacio Cocles

 

Finalizada la monarquía (s.VI a.C.), un grupo de jóvenes pretendía que Tarquinio el Soberbio, último rey, regresara al trono y para ello tramaban una conspiración. Los rumores de golpe de estado llegaron a oídos de Bruto, que inmediatamente mandó arrestar a los conspiradores, entre los que estaban dos de sus hijos. Bruto se ganó el respeto y la confianza del pueblo haciendo ajusticiar a sus propios hijos.

19 de enero de 2011

La Roca Tarpeya

Denario que representa el final de Tarpeya
La roca Tarpeya es uno de los símbolos míticos de la historia de Roma, que encarna a la perfección el trato duro e inmisericorde que se dispensaba a los traidores.

Según la leyenda, cuando Tito Tacio atacó Roma tras el rapto de las Sabinas, la virgen vestal Tarpeya, hija de Espurio Tarpeyo, gobernador de la ciudadela de la colina Capitolina, traicionó a los romanos abriendo las puertas de la muralla. El motivo de tal traición fue su avaricia: A cambio, pretendía obtener lo que los sabinos "traían en sus brazos izquierdos"... ella no esperaba que los sabinos, no admitiendo en ningún caso la traición, a pesar de ser en su propio beneficio, en lugar de brazaletes de oro, la “obsequiaron” con golpes de sus escudos que acabaron aplastándola hasta la muerte. Otra versión, aunque con el mismo final, ofrece como móvil de Tarpeya su enamoramiento de Tito Tacio. 


La Roca Tarpeya capitolina, en la actualidad
Su cuerpo fue arrojado al vació desde la roca que aún hoy porta su nombre, una pendiente escarpada junto a la cima sur de la colina Capitolina, con vistas al antiguo foro. Con el tiempo, la roca Tarpeya se convirtió en el lugar de ejecución para los más destacados traidores de Roma. Pero, a pesar de todo, los sabinos fueron sin embargo incapaces de conquistar el foro, con sus puertas milagrosamente protegidas por chorros de agua creados por Jano.

En la ciudad de Toledo, entre el mito y la realidad, se cuenta que los romanos impusieron sus leyes, costumbres y, según los cristianos, su pagana religión en el s. IV. Daciano ordenó poner fuera de la ley y despojar de sus bienes a los cristianos, así como proceder a la destrucción de las iglesias y quemar sus libros sagrados. A todos aquellos que no reconocieron a los dioses romanos se les condujo a las lúgubres mazmorras de la cárcel de la ciudad, situada en el peñasco hoy conocido como la Roca Tarpeya, muy cerca del Paseo del Tránsito. Los que tuvieron la desgracia de ser condenados a muerte eran lanzados, imitando a lo que se hacía en la Roca Tarpeya romana, desde el peñasco al abismo que da al río Tajo, por lo que su muerte era segura.

Roca Tarpeya, en Toledo (España)

16 de enero de 2011

De la fortaleza que fue tomada gracias a unos caracoles

Un soldado ligur del ejército de Cayo Mario, buscando caracoles, encuentra un camino para rodear al enemigo. En un asedio muy difícil y tras meses de intentar un asalto frontal a una fortaleza situada en lo alto de un monte escarpado, la solución se la brinda a Cayo Mario un puñado de caracoles...


Texto de Sexto Julio Frontino (s. I d.C.), de su obra Stratagemata (cap. IX):

"En la Guerra de Yugurta, Cayo Mario se encontraba en un tiempo sitiando una fortaleza situada cerca del río Mulucha. Estaba en una eminencia rocosa, accesible por un lado solo por un camino estrecho, mientras el otro lado, como si fuera por un diseño especial, era precipicio. Resultó que cierto ligur, un soldado común entre los auxiliares, había salido para conseguir agua, y, mientras juntaba caracoles entre las rocas de la montaña, había alcanzado la cumbre. Este hombre informó a Mario que era posible subir a la fortaleza. 
En consecuencia, Mario envió unos centuriones en compañía de sus soldados más rápidos, incluso también los trompeteros más hábiles. Estos hombres fueron con la cabeza descubierta y descalzos, de modo de poder ver mejor y caminar más fácilmente sobre las rocas; sus escudos y espadas fueron sujetados a sus espaldas. 
Dirigido por el ligur, y ayudados por correas y bastones con los que se apoyaban, subieron hasta la retaguardia de la fortaleza, que, debido a su posición, estaba sin defensores, y luego comenzaron a hacer sonar sus trompetas y hacer un gran alboroto, tal como les habían previamente instruído. 
A esta señal, Mario, animando firmemente a sus hombres, comenzó a avanzar con furia renovada contra los defensores de la fortaleza. Éstos fueron retirados de la defensa por el pueblo, que se había desanimado bajo la impresión de que la ciudad había sido capturada por la retaguardia, de modo que Mario pudo seguir adelante y capturar la fortaleza" 

  (Capítulo narrado también por Cayo Salustio en "La Guerra de Yugurta", 92-94)

4 de enero de 2011

Curiosidades de la etimología (II)

  JUEGOS DE PALABRAS


Nuestros antepasados de la Península Ibérica pronunciaban tan mal el latín que circulaba un chiste en Roma (frase atribuida sin excesivo rigor histórico a Julio César): "Beati hispani quibus bibere et vivere idem est" ("Dichosos los hispanos, para quienes beber y vivir es lo mismo"). No se decía sólo porque tuvieran esa afición (lo cual es tan cierto entonces como hoy), sino también porque eran los únicos habitantes del imperio que no distinguían, al pronunciarlas, las “b” de bibere y las “v” de vivere. 

Panorámix, seriamente perjudicado, 
en "La Odisea de Astérix"


2 de enero de 2011

Ciudadanos romanos para la historia (II)

  Lucio Quincio Cincinato

 

En relación con las guerras que los romanos libraron contra los ecuos hay una leyenda que siempre ha gozado de gran popularidad, la del patricio Lucio Quincio Cincinato.
Pintado como un modelo de virtud e integridad de viejo estilo, vivía frugalmente, trabajaba él mismo sus tierras y era un patriota completo. Cincinato se había retirado disgustado a su finca, negándose a intervenir en la política, porque su hijo había sido exiliado por usar un lenguaje violento contra los tribunos.
En el 458 a. C., los romanos estaban fuertemente acosados por los ecuos, y un cónsul y todo su ejército se vieron amenazados por el desastre. Entonces se llamó a Cincinato. Se le nombró dictador. Según la ley romana, éste era un funcionario dotado de poder absoluto que se designaba en momentos muy difíciles, pero sólo por un lapso de seis meses. La palabra proviene de una voz latina que significa «decir», porque todo lo que el dictador decía era ley.

31 de diciembre de 2010

Curiosidades de la etimología (I)


  GRADOS, MINUTOS y SEGUNDOS

Del latín gradus, que significa “paso, marcha, escalón, peldaño”. Está clara su relación con el espacio.

Lo que resulta más curioso es el origen de sus subdivisiones, los minutos y los segundos. Resulta que Ptolomeo, llevado por la superioridad del sistema de numeración sexagesimal babilónico, dividió los grados en sesenta primeras partes menores y cada una de estas en sesenta segundas partes menores. Los traductores latinos de la obra de Ptolomeo las llamaron, respectivamente, partes minutae primae y partes minutae secundae.

El tiempo y la pereza harían que nos quedásemos tan solo con minutae y secundae, es decir, 'minutos' y 'segundos', aunque en origen solo significasen "menor" y "segunda" 
   
El mundo según el geógrafo Ptolomeo (s. II d.C.)

27 de diciembre de 2010

Ciudadanos romanos para la historia (I)


  Cayo Mucio “Escévola”

Cuando los romanos destronaron sobre finales del siglo VI a.C. a Tarquinio el Soberbio, último rey de Roma, éste, resuelto a recuperar su trono, fue a pactar con el rey etrusco Lars Porsena, uno de los mayores enemigos de la ciudad de las siete colinas. El rey etrusco vio en esto una oportunidad de iniciar una guerra de conquista contra sus incómodos vecinos del Lacio, con la pretensión de restaurar a Tarquinio en su trono, aunque ahora como fiel aliado de los etruscos. 

El ejército de Porsena llegó hasta las murallas de Roma, poniendo sitio a la ciudad. La nueva república romana, ante semejante acto de traición de su despótico ex-monarca y la agresión etrusca, resolvió asesinar a Porsena como forma de impedir que éste se hiciera con el control de Roma.

26 de diciembre de 2010

El cuadrado SATOR



Se trata de una inscripción constituida por 5 palabras de 5 letras, SATOR AREPO TENET OPERA ROTAS, dispuestas tal que ocuparan las 25 casillas de un cuadrado imaginario como aparece en las más antiguas:  
S A T O R
A R E P O
T E N E T
O P E R A
R O T A S

Encontrada a lo largo y ancho del antiguo Imperio Romano y utilizada como amuleto mágico y sanador, se ha escrito sobre su significado de una manera ingente.Arepo, el sembrador, mantiene con destreza las ruedas”, tomando Arepo como nombre propio; “el sembrador, con su carro, mantiene con destreza las ruedas”, tomando arepo como palabra de origen celta, que significa carro. Otros han intentado identificar el sembrador con Dios, traduciendo “el Creador, autor de todas las cosas, mantiene con destreza sus propias obras”

En analogía con un "cuadrado mágico" numérico (en el que la suma de los números que ocupan las casillas es constante en todas las direcciones), este cuadrado de letras muestra una fascinante y completa simetría. Puede leerse de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, de arriba abajo, de abajo a arriba, y la palabra de la tercera columna y de la tercera línea, TENET, siempre permanece idéntica. Constituye en conjunto un palíndromo.

Entre 1924 y 1927, tres eruditos descubrieron, independientemente, que las letras podían ser recolocadas formando una cruz cruz latina en la que las venticinco letras del cuadrado pueden disponerse de manera que formen la palabra PATER NOSTER cruzada, entre una A y una O, correspondientes latinos del Alfa y el Omega griegos, principio y fin de todas las cosas 
  


Por tanto, el cuadrado sería una crux dissimulata, una muestra escondida en uso entre los primeros cristianos durante las persecuciones. Además, se ha observado que el mismo carácter T (tau griega) era usado por los primeros cristianos para indicar el signo de la Cruz, así como usaban otras estructuras que podían dar a entender la forma, como el palo o el timón de una embarcación.